El Par Biomagnético es una terapia desarrollada por el médico mexicano Isaac Goiz Durán en 1988, basada en el principio de que el organismo mantiene un pH equilibrado y que muchas alteraciones de salud están asociadas a desequilibrios en este campo bioenergético, generados frecuentemente por microorganismos patógenos que se instalan en zonas específicas del cuerpo.
La terapia utiliza imanes de mediana intensidad que se colocan en puntos concretos del cuerpo — identificados mediante kinesiología o biomagnetismo — con cargas opuestas (positivo y negativo). Al colocarlos en los puntos correctos, los imanes crean un campo electromagnético que modifica el pH local, generando un entorno desfavorable para los patógenos y restaurando el equilibrio energético del organismo.
La sesión comienza con una exploración diagnóstica en la que el terapeuta identifica los pares bioenergéticos alterados. A continuación se colocan los imanes en los puntos correspondientes y se mantienen durante el tiempo necesario para que actúe el campo magnético, generalmente entre 15 y 45 minutos por par. El proceso es completamente no invasivo y la persona permanece relajada durante toda la sesión.
Entre los desequilibrios que puede abordar el Par Biomagnético se encuentran alteraciones relacionadas con el sistema digestivo, respiratorio, emocional y hormonal, así como estados de fatiga crónica, dolores recurrentes o procesos inflamatorios. Cada sesión se adapta al estado específico del consultante.
Esta terapia es compatible con tratamientos médicos convencionales y no tiene efectos secundarios conocidos. No sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico, sino que actúa como terapia complementaria orientada al reequilibrio energético del organismo.